EL EGO

Normalmente creemos que el “ego” es lo que llamamos orgullo o soberbia. En todo caso, éstas son algunas de las emociones que acompañan a este inseparable compañero de nuestro paseo por esta tierra. Pero en esencia, el ego es otra cosa.

Por ejemplo:

Si nos encontramos con una persona desconocida por la calle, y le preguntáramos quién es, estoy seguro que NO nos respondería diciendo que es una expresión holográfica del universo que se manifiesta como un "continuum de amplitudes de probabilidades parafenómenos de espacio-tiempo" que ocupa diferentes ubicaciones espacio-tiempo, lo cual sería una descripción mas o menos exacta de quién es, y tampoco creo que nos diga que es un conjunto de moléculas de átomos vacíos (por lo tanto él está vacío así como toda materia) y tampoco estaría errado.

Lo usual, sería que nos contestara nombrando o refiriéndose a objetos. Un nombre y apellido, un número de identidad, un número de la seguridad social, un pasaporte, una raza, un trabajo o un oficio, una relación, incluso un coche, una casa o un país. Es decir, esa persona hace "referencia al objeto". Pero la realidad es que no es nada de eso, ésa, no es su verdadera realidad o identidad verdadera. Todo lo que nos nombra es lo que conforma su "ego". El ego, es el estado de "referencia-objeto", no es más que un yo fantasma, una construcción cultural, un condicionamiento personal y cultural. Al hacer una referencia-objeto, uno se refiere a un objeto para identificarse. Es también, una identificación con sus recuerdos, con su pasado. Es lo que le han dicho que es, quién es y cómo es. Es una base de datos que tiene en sus recuerdos, así, depende de lo que haya ido absorbiendo desde la niñez sobre su persona, será mas o menos feliz hoy en día. Es una renuncia que uno hace de su yo verdadero, el ser interior, en favor de la imagen. Y esa imagen la defendemos con la vida si hace falta. Cuantos, que, por opinar sobre ellos, o decirles cómo los vemos, se encolerizan y son capaces de matarte. La imagen del “señor”, del “chulo/a”, de la “jefa/e”, del: “no me vas a venir tú a decir quién soy”, etc., etc, etc, bla, bla, bla, pura tontería y palabrería sin ningún significado.

El ego, es la propia imagen que resulta del sacrificio del espíritu por la imagen que resulta de la identificación con los objetos. Y aquí nace el tiempo, el tiempo psicológico, ése en el que tanto cree la gente para decirte que al cumplir años te estás poniendo viejo, cuando el tiempo en realidad es una ilusión. Sino, vete fuera de la tierra, y veras que la dimensión, de lo que tú crees o llamas “tiempo o temporalidad”, allí es otro cantar. El ego busca problemas, le encanta el papel de víctima, porque qué sería sin ellos, no tendría cómo identificarse, está atado al enjuiciamiento de lo que se le ponga por delante, puede ser pesimista u optimista, según como se haya desarrollado nuestra vida, siempre está, o en el pasado, trayéndonos recuerdos, muchas veces para recordarnos un sufrimiento, o en el futuro, haciéndose la película de lo que posiblemente sucederá, nunca acierta, pero es el caos de vivir de acuerdo al miedo y nunca en la incertidumbre, que es realmente cómo deberíamos vivir, para dar lugar a la creatividad. Porque si todo estaría planeado de antemano (como aquellos que creen en el destino), entonces para que romperme la cabeza pensando e intentando crear soluciones para lo venidero, si total ya está todo estipulado en como sucederá. No existe el destino, lo que verdaderamente existe es que minuto a minuto yo voy creando mi propia realidad. Es posible que lo que hoy me sucede, sea el remanente de mis pensamientos de ayer.

Pero el ego también es lo que nos da, lo que solemos llamar: "personalidad", individualidad y lamentablemente, también "separatidad" (y este es el gran error de Descartes), lo que nos hace sufrir constantemente, al hacernos creer que somos distintos el uno del otro. Diferentes, mejor o peor que otros, superior o inferior, nos hace pensar en términos de correcto e incorrecto. Pero la verdadera realidad del ser interno, llámesele alma, espíritu o ánima, o como quiera cada uno, y según en lo que crea, y si no le gusta la palabra alma podéis llamarla "continuum de energía e información" . Pero nadie puede negar que hay algo más aparte de este cuerpo que tenemos.

Cuando dos personas discuten por el asunto que sea, normalmente es una pelea de egos. El ego del uno, quiere sobrepasar al otro, porque entiende que es ganar o perder, entonces su supervivencia está en peligro (la de mi yo), y de nuevo el miedo. A los fines prácticos de la discusión en si, poco importa si se pierde o gana la discusión, o quién tiene la última palabra, porque lo importante es llegar a un acuerdo, excepto que uno de los dos se cierre de tal forma que no valga la pena seguir en la discusión hueca. Ese ego estúpido, que nos hace creer que el otro es una amenaza, nos hace vivir en constante miedo, en constante ansiedad y mucho tiene que ver esto con el estrés.

Es también el culpable de que, en muchísimas ocasiones, no sepamos qué queremos. Generalmente lo que hacemos, seguramente partió de algún "consejo" de alguien, pero, ¿y cuando haremos lo que realmente queremos?, seguramente será lo que nos haga mas feliz.

El ego es también el pacto con la muerte, porque si creemos que sólo existe lo material, lo físico, es decir, “lo que veo”, y lo material-físico (o lo que veo con mis ojos) es TEMPORAL, terminará. Entonces yo, como materia, como cuerpo físico, también terminaré. Esto nos llena de angustia, miedos absurdos e infundados, estrés y ansiedad por conseguir metas (objetos) materiales, mentales, emocionales, etc., antes de morir o terminar.

El ego significa que he creado un objeto con mis pensamientos, con mi mente, ésta mente de éste mundo. Hemos reducido nuestro ser superior, el ser interno-eterno (no como “tiempo sin fin” sino, el “no tiempo”, ya que el tiempo como nosotros entendemos, no ofertonEgoTRanspexiste) a una identificación con el “objeto” o los objetos. Es la referencia al objeto. Hemos creado una imagen de nosotros mismos y decimos ¡”éste soy yo”! Pero ese objeto consiste sólo de pensamientos. Sólo son pensamientos. “Yo y mi vida”, “Yo y mi historia”, y las emociones, sentimientos, etc., que acompañan estas identificaciones, de ahí que nos hagamos también adictos emocionales (a los objetos, a las cosas, a las personas, a los vicios, a la ira, el enojo, al sexo, y a cualquier cosa que nos brinde una emoción pasajera).

Mi mente maneja objetos. Por lo tanto, todo lo convierte en objetos. Hay objetos materiales, objetos mentales, objetos emocionales…Hemos creado un objeto mental y creemos que eso soy yo, hemos perdido contacto con la dimensión profunda del ser, en la cual el tiempo no tiene existencia. Y los buscadores espirituales, religiosos buscan en el futuro la salvación, como un objeto y siempre en el porvenir, nunca ahora, en el momento presente, que es lo único que existe, que tenemos, éste momento presente, el ahora.

“La conciencia de los objetos”. El ego se opone al presente momento. El ego se sostiene en esa oposición contra lo que es. Es el no, al momento presente, porque para el ego, el momento presente nunca es suficiente. Siempre falta algo, nunca estoy completo, entonces busco emociones, para sentirme mas vivo. Una película, emociones de segunda mano. Una relación sexual, me siento vivo un momento. Una discusión acalorada, ¡ostia estoy haciendo algo, estoy moviendo algo! Gané mucho dinero, me brinda la emoción del triunfo…sugiero que os hagáis una visita de vez en cuando al cementerio, a ver donde termina el ego, las emociones pasajeras, el dinero, para ver donde termina esta “temporalidad”. ¿Para eso? Tanta tontería? ¿Habrá algo más?, por supuesto que si, pero es, AQUÍ Y AHORA, no en el futuro, ni en el pasado.

El ego se queja de todo. Se queja de el tiempo, de los parientes, del trabajo, de los vecinos, de la pareja, de todo! No a la vida, Yo contra la vida, Yo contra el Universo, Yo contra lo que ES. No acepto la realidad, cuando la realidad que veo es el fruto de mis propios filtros, de mis propios pensamientos. Si tu realidad es una mierda, ésa es la que tú te creas. La verdadera salvación está en mi mente, en no identificarme con mi ego, con los objetos, con mis propios pensamientos de ataque, crítica y muerte.

Éste es el ego, el intruso en tu mente que te amarga la vida.

Algunos pasajes fueron extraídos de “El Poder del Pensamiento” y “Tu Energía Interior” de Deepak Chopra y de “El Poder del Ahora” de Eckhart Tolle y de la conferencia que brindó en Barcelona en el 2007, Eckhart Tolle.

Mainds-FH

Acerca de Mainds

Mainds® es un pseudónimo y la firma personal de una actividad en rotulación a pincel (sign painting), dibujo publicitario y diseño gráfico que desarrollé durante mas de 10 años. Desde el 2006 escribo sobre temas que me inquietan y me interesan.
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